El poder de la gente y las RRSS en la publicidad de hoy. Mahou retira su nuevo Spot…

Si en día de ayer publicábamos en este post de nuestro blog la repercusión mediática y revuelo formado con el nuevo spot del verano de Mahou, hoy abrimos nueva entrada en el blog para anunciar el paso atrás dado por la empresa cervecera.

Ayer comentamos la fuerza que desde la industria musical y profesionales del sector, estaban haciendo por que Mahou reculase y eliminara de raíz su nueva acción de comunicación, al entender que el trato que se les estaba dando era degradante, al hacer ver a los demás, según ellos, “que a los músicos se les puede pagar con botellines en vez de con dinero, y todos tan contentos”.

Muchas fueron las voces críticas con la campaña, recogida de firmas, tuits, hasta que Mahou decidió en la tarde de ayer lanzar un comunicado y eliminar dicha campaña, reconociendo “no haber sabido contar mejor lo que querían transmitir”.

Las RRSS sociales, que pueden ser muy crueles y “justicieras” en el siglo XXI se cebaron en masa con la marca, aunque también salieron voces autorizadas poniendo un punto de cordura y recordando todo lo que Mahou hizo, hace y hará por los profesionales de la música y del sector musical. Una de esas voces es la de Oscar Sancho del grupo segoviano Lujuria, que vino a recordar en la web de Mariskalrock, lo que desde sus inicios en la música intentó por dignificar la profesión y luchar todos a una, pero en la mayoría de los casos no lo consiguió. Continuaba quitando hierro al asunto, y haciendo ver todo lo bueno que Mahou viene realizando por el sector.

La moraleja de todo esto??? pues que en ocasiones las RRSS son jueces improvisados de acciones a las que no se les permite la defensa, que se las da una sentencia en masa desde el principio, y el efecto llamada las convierte en esa bola de nieve que rueda colina abajo sin parar de crecer. Y aunque errar es de humanos, rectificar es de sabios.

Un aplauso por Mahou.

Cuando tu publicidad se te vuelve en contra. Mahou, tenemos un problema…

Lo peor que te puede pasar a nivel de comunicación no es lanzar una campaña que no funcione, es lanzar una campaña que se te vuelva en tu contra. Y eso, parece ser, es lo que le está pasando a Mahou en las últimas horas tras lanzar su spot del verano. Dicho spot ha llegado cargado de polémica, dimes y diretes por la historia que cuenta, y que muchos profesionales y artistas del sector musical se lo han tomado como un menosprecio a su profesión y profesionalidad.

“La historia de una banda de música llamada Los Desleales. Un grupo de rockeros a los que llamaron para tocar en un pueblo de Cantabria, pero el alcalde les dijo que no tenían dinero. El guitarrista le respondió que para ellos había algo más importante, algo con un sabor mucho más grande. Así que firmaron el acuerdo de los 6 mil botellines, por el cual se comprometían a tocar en el pueblo todos los años a cambio de Mahou 5 estrellas. Y ambas partes están seguras de que cuando se acabe el contrato van a renovarlo”.

Si nos ponemos en modo objetivo, y vemos y analizamos la historia desde la distancia, es cierto que la historia se puede resumir en: “esto es un Ayuntamiento que como no tiene dinero, se aprovecha del trabajo de unos músicos y les paga con 6000 botellines”. Si nos ponemos en modo sincero, la realidad es otra muy distinta, ya que Mahou paga (y mucho) a grandes artístas musicales, patrocina el mad cool, y organiza giras y miles de conciertos en los que paga y bastante bien a los músicos. Eso también hay que decirlo, que aunque este spot en concreto se puede calificar de “cagada monumental”, el compromiso de Mahou con la dignidad de la profesión es muy alto.

Mahou ha conseguido mucho revuelo, pero no del color que esperaba. Críticas y comentarios negativos se acumulan en las redes sociales, miles de visualizaciones del vídeo con un porcentaje desorbitado de votos negativos, y según pasen las horas todo apunta a que irá “in crescendo”. Una comunicación desafortunada, con la que seguro que Mahou pretendía lanzar otro mensaje más entrañable, pero que cada uno desde su casa es libre de analizar e interpretar como quiera, y les ha estallado en toda la cara.

Tal magnitud está adquiriendo el tema, que la cosa no se queda solo en “dislikes” en redes sociales y en youtube, si no que ya se ha montado una campaña en change.org para solicitar la retirada del anuncio y que cuenta con más de 10.000 firmas. Hay mucha falta de conciencia en general por pagar por cultura, piratería en la red, descargas ilegales, y la verdad que este tipo de spots, aunque haya sido de manera fortuita, ayudan poco a solucionar de raíz el problema.

Aquarius rediseña por completo su marca y envases

El refresco “deportivo” Aquarius, perteneciente a la multinacional Coca-Cola, ha pasado por el taller de chapa y pintura para actualizar toda su imagen. En España recordamos su aparición al inicio de los años 90, pero más en especial en 1992 ya que fue la bebida oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona ´92. Con su nicho de mercado inicial en el aspecto deportivo, no le costó mucho conseguir su hueco también en el de refrescos, siendo alternativa a los gaseosos.

Este 2017 ha sido el año en el que la marca ha decidido modernizar su imagen, y cambiar toda la comunicación gráfica añadida a la misma. Desde Coca-Cola, justifican este importante cambio con el objetivo de “expandir la marca a nuevas ocasiones de consumo, modernizar la imagen, y atraer nuevos consumidores a la vez que se mantienen los actuales”.

Como es normal, todo cambio siempre busca reposicionar el producto, y vender, sobre todo vender más. Y para llegar a ello se marcan objetivos como “incrementar el atractivo y la intención de compra entre consumidores y no consumidores”, buscan que “se abra a nuevas ocasiones de consumo asociadas a nuevos momentos del día”, y la incursión de su nuevo claim “hidratación diaria” nos invita al consumo recurrente, independientemente del deporte que hagamos todos los días.

Hoy por ello, aquella bebida que tomaba “Cobi” en Barcelona ´92, se ha convertido en una bebida neutra al consumo, y basta con querer refrescarte con algo sin gas para tomarla, aunque no vengas de correr una maratón. ¿La veremos algún día combinada con bebidas espirituosas? El tiempo lo dirá…